Que las vacunas  inmunizan contra enfermedades es algo que ya sabes, pero seguro que no tienes ni idea de quién creó la primera vacuna ni cómo lo consiguió.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una vacuna es aquella preparación destinada a generar inmunidad contra una enfermedad. Esto se logra estimulando la producción de anticuerpos. Las vacunas pueden tratarse de una suspensión de microorganismos muertos o atenuados, o de productos o derivados de microorganismos. Para su administración el método más habitual es la inyección, aunque algunas se administran con un vaporizador nasal u oral, sobre todo en niños.

Para conocer la primera vacuna hay que remontarse hasta el año 1796, en ese año Europa sufría una terrible epidemia de viruela. En Inglaterra el doctor Edward Jenner observó que las mujeres que ordeñaban vacas se contagiaban de viruela vacuna y tras recuperarse se volvían inmunes a su mortal variante humana.

Al observar este hecho, Jenner tomó viruela de la granjera Sarah Nelmes e insertó el fluido en el niño de ocho años James Phipps, quien desarrolló la enfermedad y se recuperó 48 días más tarde. Más tarde se infectó al niño con virus de la viruela humana, pero no mostró síntomas de la enfermedad. La primera vacuna fue descubierta y, de hecho, la viruela ha sido la única enfermedad erradicada de la tierra.

Siempre seguras

Hay hechos que certifican la importancia de la vacunación. En lugares donde las enfermedades son comunes, como en los trópicos, la vacunación es parte esencial del sistema de salud. La vacunación también es conocida como inmunización, de la que existen dos tipos: en la inmunización pasiva una persona es inyectada con anticuerpos que ya han estado expuestos al germen y da protección instantánea pero de corta duración. En cambio en la inmunización activa, a la persona se le administra una versión inofensiva del germen y el cuerpo produce anticuerpos que proveen protección a largo plazo.

A los niños en muchos países se les da una serie de vacunas a medida que crecen para protegerlos contra enfermedades como la poliomielitis, la difteria y el tétanos (de hecho en muchos programas de salud es obligatorio).

En las vacunas contra el cólera, la fiebre tifoidea, la rabia y la gripe, el germen de la vacuna tiene que estar muerto para que sea inofensivo. Para el sarampión, las paperas, la poliomielitis y la rubéola, el germen ha sido debilitado para que sea inofensivo y en la difteria y el tétanos, las toxinas del germen tienen que ser retiradas para que no causen daño. Entretanto, la vacuna contra la hepatitis B puede ser preparada por ingeniería genética.

Vacunas para mascotas

Los veterinarios de Medican, especialistas en vacunación en Madrid aseguran que, de acuerdo al tipo de animal, raza y edad, las mascotas deben ser vacunadas para garantizar su calidad de vida.

A continuación se nombran algunas de las vacunas animales más comunes, muchas de ellas obligatorias:

  • Vacuna contra la rabia o antirrábicas.
  • Vacunación para el cuidado dental.
  • Impulsores para el sistema inmunitario.
  • Medicamentos como antihistamínicos y cortico esteroides.
  • La vacunación contra la leucemia felina en gatos.
  • La vacunación contra la enfermedad de Lyme, en caso de estar expuestos a garrapatas.

La vacunación de las mascotas es extremadamente importante y no puede ser pasada por alto. Si el dueño de la mascota busca tener una alianza buena y saludable con sus animales domésticos, tener aldía la cartilla de vacunación es esencial.

Eduardo Rada

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