¿Qué pasaría si se confirmase que Jesucristo no murió en el monte Gólgota ni resucitó tres días después? ¿Y si la historia no fue como nos la contaron?

La humanidad tiene muchas historias que no han podido ser comprobadas, sin embargo, ponerlas en duda implicaría grandes cambios en la sociedad. En este sentido, ¿qué habría sucedido si la sociedad no hubiese aceptado la muerte de Jesucristo en el monte Gólgota y su resurrección milagrosa tres días después?

Imagina que hubiese logrado escapar y huir a Japón. ¿Los valores occidentales serían los mismos? Aunque no lo creas, esta versión tiene muchos seguidores en un pequeño pueblo ubicado al norte de Japón llamado Shingo.

Allí descansa una humilde tumba con dos cruces donde supuestamente reposan los restos de Jesucristo. Dicen que no murió a los 33 ni fue crucificado, se fue a Japón donde falleció de muerte natural a los 106 años.

Tumba de Jesus en Japon

La leyenda de Shingo

Tan conocida es la leyenda de la tumba de Cristo que muchas personas viajan siete horas en coche para llegar al pueblo de Shingo.

Una vez en el lugar, los visitantes contemplan atónitos decenas de veces un cartel que dice, japonés y en inglés, que allí mismo se encuentra la tumba de Cristo.

Cartel tumba Jesus

 

La huida de Jesucristo a Japón

Según la historia, a Jesús le llevó cuatro años llegar a Shingo. Tuvo que recorrer 10.000 Km.

Se llevó como recuerdo un mechón de pelo de su madre, la Virgen María, y una oreja de su hermano.

Vivió una vida plena ayudando a quienes lo necesitaban y se ganaba la vida cultivando arroz.

La historia relata que contrajo matrimonio con Miyuko, hija de un granjero con quien tuvo tres hijos. Cuando falleció, su cuerpo fue enterrado en la cima de una alta colina.

Curiosamente cada año alrededor de 20.000 personas visitan personas este extraño lugar conscientes de que esta historia es solo una leyenda que explica la popularidad que tiene Jesucristo en el mundo entero.

Andrés Román

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