Si de bebidas alcohólicas se trata, la cerveza es una de las más populares. No importa el país, ni el tamaño ni la marca. Esta bebida es una de las más demandadas del mundo.

Como si lo comentado anteriormente no fuera suficiente razón para tomar una de vez en cuando, un reciente estudio afirma que ingerir cervezas calma el dolor, incluso más que algunos de los analgésicos que se utilizan con frecuencia.

La cerveza contra el dolor

Esta investigación fue publicada por la revista The Journal of Pain. En ella se aseguraba que ingerir por lo menos tres cervezas diarias aumenta la tolerancia que el organismo tiene al dolor.

Llegaron a esta conclusión tras un experimento: 18 casos evidenciaron la relación existente entre la ingesta de diversas cantidades de alcohol y la respuesta al dolor.

¿Es mejor que los analgésicos?

Se comprobó, por tanto, que la cerveza puede ser una especie de analgésico muy efectivo para producir alivio ante algún tipo de dolor. Este dato tal vez no sorprenda a las personas más acostumbradas a tomar estas bebidas, incluso hasta el punto de la embriaguez. Lo que sí resulta curioso es que la capacidad de esta bebida alcohólica sea mucho más alta que la de medicamentos tan fuertes como el acetaminofen.

Este estudio no significa que la cerveza sea la solución a todos los dolores. Tampoco que, cada vez que se sufran episodios con dolor, la ingesta de esta bebida alcohólica suponga la solución. Pero lo cierto es que a partir de ahora, tras conocer estos datos, las personas que beban cerveza sabrán que no solo se trata de una bebida con la que divertirse, sino que también tiene efectos positivos.

El hecho de utilizar con frecuencia la bebida como analgésico lo único que hará es posponer el dolor, hasta que el efecto pase la mañana siguiente. Además, eso puede conllevar efectos secundarios, como las resacas.

Ana Gómez

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