Tienes una dolencia y el doctor te ha recetado antibióticos durante días. No es un castigo, es el tratamiento que debes seguir para eliminar cualquier infección presente.

Te sentirás mejor tomando este camino, pero muchas veces este viene acompañado de efectos secundarios un tanto desagradables, entre los que se encuentran: diarrea, náuseas, problemas digestivos, pérdida del apetito, estreñimiento y dificultad respiratoria.

Estos fármacos son los más consumidos en el mundo y siempre deben ser recetados por un profesional de la salud. Una dosis equivocada podría no tener ningún efecto sobre la infección.

Te dejamos una lista de sugerencias para que estos “daños colaterales” tengan un mínimo impacto en tu camino hacia la recuperación.

Sin alcohol

Una vez iniciado el tratamiento, olvídate de consumir bebidas alcohólicas y de fumar. Aparta de tu dieta las bebidas azucaradas y disminuye el consumo de alimentos grasos, café, dulces y picante. Es recomendable incrementar la ingestión de agua.

Suspende el consumo de zumos procesados, ya que son ricos en azúcar. Si tienes la tentación de tomar zumo de naranja por aquello de la vitamina C, es aconsejable que la consumas a través de frutas y verduras frescas.

Recuerda que durante el tratamiento la flora intestinal presentará desórdenes ante la eliminación de las bacterias. Aquí la sugerencia es consumir alimentos de fácil digestión, como frutas, hortalizas, pescados y pollo sin piel.

Si eres de los que practica alguna actividad física con regularidad, es bueno que sepas que esta práctica ayuda a eliminar más rápido los antibióticos del organismo.

También podría presentarse un cuadro de estreñimiento. En ese caso debes alimentarte con alimentos ricos en fibra, como arroz integral, espinacas, pan, tomates, lechugas o manzanas.

Otros consejos son: no exponerse al sol, comer ajo crudo para eliminar los antibióticos y consumir yogures con probióticos.

Sin automedicación

Bajo ningún concepto elijas la automedicación como un tratamiento, ya que no todos los antibióticos funcionan para todas las infecciones.

En esto también influye lo extendida que esté la infección y la zona afectada, como tejidos blandos o alguna extremidad. Para cada situación hay una medida a tomar.

Los consejos sobre cómo sobrellevar los efectos de los antibióticos son bienvenidos, pero si tienes cualquier dolencia o malestar general lo más sabio es visitar a tu médico de confianza.

Eduardo Rada

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