Este circo da una lección sobre cómo tratar a los animales

Por desgracia, el circo es un entretenimiento con siglos y siglos de existencia, pero cada vez es más difícil ver alguno, porque su funcionamiento es costoso, deben moverse constantemente de ciudad en ciudad y, además, las ganancias no siempre están garantizadas.

Además, en los últimos años, la creciente conciencia acerca del maltrato a los animales como parte del adiestramiento para que hagan sus trucos, ha obligado a los circos a reinventarse para no tener que usar bestias en sus espectáculos. Así, muchos de ellos se han centrado en las acrobacias y en la alegría de sus payasos.

En cambio, un circo en Alemania ha logrado, mediante las nuevas tecnologías, seguir mostrando al público un show lleno de animales, sin que estén allí realmente.

El primer circo con hologramas

Lo que ha hecho el Circus Roncalli, que así se llama, es hacerse con un sistema que, mediante la combinación de 11 proyectores de imagen, crean un espacio virtual en el que animales holográficos hacen sus trucos frente a un maravillado público.

Los que han asistido a disfrutar de estas presentaciones dan testimonios de que el color y el movimiento son realmente impresionantes y se trata de una manera muy inteligente de resguardar la vida y el bienestar de los animales, así como de crear en los más pequeños la conciencia del cuidado que se debe tener con ellos.

Los que conocen al Roncalli desde hace mucho tiempo, indican que este circo siempre se caracterizó por una presencia importante de perros, caballos y elefantes, así que el espectáculo de hologramas les permite continuar su tradición sin maltratar a ningún animal.

El Roncalli inicia así una era en la que probablemente los animales de circo sean un recuerdo del que no todos quieran acordarse. Basta con ver películas como Dumbo para tener una idea del sufrimiento al que se somete a muchos animales con el fin de obtener beneficios económicos.

Los que apuestan por la acrobacia y el color

Otros circos han planteado trabajar sin animales desde hace mucho tiempo. Dos ejemplos clásicos son el Circo de Pekín, que se ha especializado en mostrar shows acrobáticos de equilibrio, contorsionismo y coordinación grupal. Son realmente increíbles y muchos de sus miembros podrían ocupar un lugar en podios olímpicos.

También lleno de acróbatas y con otro estilo, marcadamente asociado a la producción musical, a un espectacular maquillaje y al uso de efectos de color mediante los juegos de iluminación, destaca el francés Cirque du Soleil (Circo del Sol), cuya fama trasciende fronteras.

Cada vez más circos comprenden que los animales no deben ser parte del negocio y que la felicidad del público no puede estar asociada al sufrimiento ajeno. ¡Enhorabuena!

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