Así son los primeros zapatos creados con impresora 3D

Las innovaciones tecnológicas, la robótica, el eCommerce y la impresión en 3D están cambiando rápidamente la industria del calzado.

Los procesos de producción de esta industria han sido siempre bastante tradicionales, manteniendo en la mayoría de los casos la elaboración artesanal, pero los avances técnicos permiten reducir costes y ofrecer mayor variedad.

La impresión 3D ha abierto camino hacia un nuevo mercado donde el cliente es una pieza fundamental de la producción, dejando atrás la estandarización que provocó el auge de la fabricación en serie. La nueva tendencia es crear zapatos personalizado para cada consumidor, según sus necesidades personales. Un ejemplo de ello son los zapatos Callaghan (https://zapatosobi.com/callaghan-75), que pueden adaptarse a la altura, al peso y a la talla de cada usuario. Increíble, ¿verdad?

Por otra parte, la reducción del tiempo de producción y unos precios de fabricación más reducidos suponen un valor añadido en la introducción en la industria del calzado de esta tecnología.

Fábricas inteligentes y relocalización

Durante los últimos años, en la industria del calzado se han empezado a utilizar los robots para conseguir agilizar algunos procesos que eran manuales, como el encolado, el pulido, el tintado, el embalaje, la fabricación de las hormas e incluso la inspección visual. Al automatizar estas funciones se ha optimizado y agilizado la fabricación de los productos.

Pero esto no es todo, porque la industria 4.0, las fábricas inteligentes, también está haciendo acto de presencia en este sector. La introducción en las fábricas de las tecnologías digitales hace posible programar los procesos a través de sensores, haciéndolos más eficientes.

Otro punto positivo es que la llegada de la robótica ha repercutido en la relocalización de esta industria. Algunas décadas atrás, muchas plantas se trasladaron a China, entre otros países, porque la mano de obra resultaba más barata, lo que se conoce como deslocalización.

No obstante, son muchas las empresas que en la actualidad vuelven a producir en sus naciones de origen. La implantación de la robótica y de la impresión en 3D tienen mucho que ver en ello. Según los estudios de Reshoring Institute, desde que las plantas de producción empezaron a regresar a los Estados Unidos en el 2010 se han creado unos 249.000 empleos.

Los zapatos del futuro ya están aquí

Por ahora, estos zapatos Callaghan solo están disponibles online, pero el objetivo del director general de la compañía afincada en La Rioja, Basilio García, es que muy pronto las zapaterías abran sus puertas al siglo XXI, integrando la tecnología en los puntos de venta. “Lo ideal sería contar con un escáner del pie”, comenta.

Con la incorporación del hardware adecuado en las tiendas, sus zapatos podrían personalizarse todavía más, de tal manera que se ajustaran como un guante a las necesidades de cada comprador. En su web se pueden conocer más detalles sobre sus modelos, llamados Adaptaction.

¿Te imaginas unos zapatos con un amortiguador imposible de fabricar por medio de los métodos tradicionales? Así son los Adaptaction, que solo se pueden producir mediante la impresión en 3D. Cada cámara de aire está adaptada al peso de la persona que los usará, por lo que son únicos.

En cuanto a su diseño, oscila entre el zapato de calle y el estilo sport. La parte superior es de piel y el diseño se realiza con tecnología láser, lo que permite elaborar grabados personalizados y se evitan las incómodas costuras.

Eduardo Rada
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1 Comentario

  1. Llegará el dia de que nosotros mismos en nuestra casa podremos coger el modelo del zapato e imprimirlo con nuestra impresora 3d, cada vez nos dicen que esto está mas cerca, pero aún queda mucho aún.

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