Murciélagos

Cuando los métodos tradicionales de exploración no son capaces de determinar la causa de un mal, es necesario optar por opciones más complejas.

Muchas veces las enfermedades obligan a los médicos a explorar a fondo el organismo. A veces se debe llevar al paciente al quirófano para determinar a simple vista qué está ocurriendo allí. Este proceso, sin embargo, implica riesgos y los médicos prefieren evitarlo.

En algunos casos hay otras maneras de hacerlo: se puede inyectar un líquido sensible a los rayos X para evidenciar la forma de las venas y arterias, pero en otros, el daño no está en ese nivel. Es el turno de la exploración de ultrasonidos.

 

El avance de los ecosonogramas

Hasta hace pocas décadas, era imposible saber el sexo de los niños antes de su nacimiento. La aparición y desarrollo de aparatos de exploración por ultrasonidos permitió develar ese misterio mientras el bebé aún se encuentra en el vientre materno.

Esto es posible porque los humanos aprendimos a usar el sonido para localizar objetos, del mismo modo que lo hacen los murciélagos o los delfines, animales capaces de producir sonidos de muy alta frecuencia y medir la distancia a la que se encuentran los objetos según el tiempo que tarda en volver el eco de ese sonido.

Ese sistema es el siguiente: se envía una señal sonora a un cuerpo determinado. El sonido rebota al encontrarse con algo sólido o con una densidad específica. De acuerdo a las características del sonido que rebota y el tiempo en que lo hace, puede determinarse a qué distancia se encuentra el objeto explorado y también pueden observarse formas y texturas.

Este método se usa en los radares y sistemas de localización submarina, disponible desde hace muchos años, pero las ondas usadas por esos sistemas no eran seguros para el cuerpo humano ni permitían distinguir un tejido de otro. Ahora se ha logrado usar ondas tan sutiles que son inocuas para las células del organismo y permite distinguir entre los distintos tipos de tejido que hay en el cuerpo.

Los primeros ultrasonidos se usaron para explorar el vientre de las futuras madres y para encontrar problemas en el sistema digestivo y los riñones. Hoy en día contamos con ultrasonidos capaces de atravesar las capas óseas y revelar la presencia de tumores en el cerebro, o cualquier anomalía en el organismo. Se trata de un avance enorme.

 

Exploradores milimétricos

Uno de los desarrollos más impresionantes logrados con los ultrasonidos es la disección virtual en láminas de un cuerpo entero, sin dañarlo, por medio de un scanner que revela los detalles más pequeños de la anatomía del paciente. Así, se puede explorar el organismo milímetro a milímetro y hacer cortes virtuales. Esta tecnología ha sustituido la antigua practica de diseccionar cadáveres manualmente para estudiar anatomía, y por supuesto, permite hacer las exploraciones más exactas en pacientes vivos.

Los ultrasonidos es uno de los modos más creativos en que los humanos hemos adaptado las capacidades naturales de otros animales para nuestro beneficio.

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Eduardo Rada
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