Adrenalina, ejercicio y entretenimiento es lo que proporciona el Airsoft, un deporte que, a diferencia del paintball, proporciona gran precisión y realismo.

A nadie le gusta la guerra y la destrucción, pero el mundo de los videojuegos está plagado de personas se divierten disparándole a ejércitos enemigos en misiones que se inspiran en las tácticas y estrategias de combate, sin hacerle daño a nadie. ¡Vaya que se divierten!

En el mundo virtual se puede atacar a otros y demostrar el poderío de los ejércitos, o la capacidad personal de combate, en un ambiente de total seguridad. ¿No sería genial llevar estos juegos a la vida real sin que esto acarreara riesgos para los contendientes? Pues, ¡lo es! y existen varias modalidades de juegos de combate en entorno seguro como el paintball y el airsoft.

En el paintball se disparan bolas de colores que indican, según el sitio en que marquen, si el oponente está “herido” o “muerto”. Por su parte, el airsoft es un deporte en el que se disparan municiones de plástico y los grupos de combate se enfrentan en terrenos reales, con réplicas muy exactas de armas reales y sin poner en riesgo su vida. A diferencia del paintball, en el que es muy difícil apuntar con precisión, el airsoft permite muchísima precisión y por eso es importante la calidad de los equipos a usar.

¿Por qué es tan divertido el airsoft?

Porque es muy realista y eleva mucho la adrenalina. Quienes lo practican dicen sentirse como en una guerra real. El airsoft nació en Japón, donde tras la Segunda Guerra Mundial se prohibió por completo la tenencia de armas de fuego a los civiles.

Más adelante se desarrolló este deporte extremo que garantiza a quienes lo practican muchísima diversión y algún que otro moretón, porque los balines de plástico pueden impactar con fuerza y causarlos. Deben protegerse bien los ojos. De hecho, en la mayoría de los países el deporte está restringido a los menores de edad, pero todos sus adeptos dicen que vale la pena y exhiben orgullosamente sus marcas tras una buena sesión.

Quienes practican airsoft van especializándose, mejoran sus tácticas, estrategias, pruebas de resistencia y requieren cada vez mejores equipos. Algunos disparan con mecanismos de gas comprimido; otros con electricidad. Lo mejor es que estas réplicas son sumamente realistas, como puedes comprobar aquí, y pueden imitar no sólo el aspecto sino también el peso de las armas reales. El realismo de estas réplicas puede constatarse en tiendas como Mad Tactical, donde además ofrecen asesoría para quienes desean iniciarse en este deporte.

Desde la cercanía o a largas distancias

Una de las características del airsoft es que puede practicarse en espacios realmente enormes, como un bosque, o en espacios relativamente pequeños, especialmente acondicionados; por ejemplo, un grupo de habitaciones de un edificio en donde se imita el escondite de una banda de traficantes. En este caso, lo ideal sería portar réplicas de pequeño tamaño, fáciles de manipular y que no se queden enganchadas en marcos de puertas o ventanas. En una operación segundo, los rifles y escopetas tendrían ventaja.

Como se ve, las posibilidades son infinitas. Por eso además de pistolas hay réplicas de las armas policiales tradicionales, que permiten un número pequeño de disparos y son apropiadas para manejar en cortas distancias, hasta rifles de precisión, con los que se puede “jugar al francotirador”, lanzallamas o ametralladoras. Toda una gama de juguetes para gente grande.

La precisión de estas réplicas es tremenda y existe una enorme cantidad de accesorios, uniformes, binoculares; mejoras para el armamento y las indispensables botellas de gas comprimido que le dan la potencia a la munición. En fin, todo lo necesario para crear la ilusión de un campo de batalla y la mejor acción. ¡Una buena opción para divertirse!

Eduardo Rada
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