6 tratamientos alternativos contra el dolor que podrían salvar más de 1.000 millones de personas

Más del 20% de la población adulta del mundo (20+ años) sufre de dolores crónicos que afectan por completo su calidad de vida. Imagine por un segundo no poder dormir o caminar por culpa de dolores que no puede aliviar con medicamentos.

Sin mencionar lo peligrosos que pueden llegar a ser los analgésicos comunes que van desde potenciales alergias o efectos secundarios hasta adicciones.

Para estas más de 1.000 millones de personas, existen técnicas de tratamiento naturista que han demostrado ser una alternativa rentable y efectiva donde los medicamentos convencionales no han dado resultados.

A continuación, algunos ejemplos:

1.   Meditación

La meditación es una técnica milenaria, practicada tanto dentro como fuera del entorno religioso con el objetivo de entrenar a la mente.

Aunque puede llegar a sonar fantasioso, estudios demuestran una rutina de meditación es realmente efectiva para controlar el estrés, relajar los músculos y, si se hace con la suficiente frecuencia, adiestrar la mente para resistir mejor el dolor.

Puede que esta no sea la cura, pero hay que considerar las enfermedades que producen dolores crónicos raras veces la tienen y, de hecho, empeoran a causa del estrés.

No hay nada que perder en esta práctica y sí mucho que ganar.

2.   Terapias de temperatura

Una solución bastante económica y segura para probar en casa contra el dolor sobre todo de índole músculo-esquelético es la temperatura.

Las compresas calientes (tibias) suelen ayudar con la circulación en la zona donde se aplican, lo que disminuye considerablemente la tensión muscular y el dolor.

El agua fría, por su parte, es un excelente vasoconstrictor lo que ayuda a adormecer ciertas regiones del cuerpo, sobre todo las zonas blandas.

No es de extrañar que incluso los profesionales del área terapéutica incluyan tratamientos térmicos para el alivio de las dolencias postraumáticas.

3.   Masajes terapéuticos

Los especialistas en fisioterapia pueden guiar tratamientos de mesoterapia que han demostrado ser sumamente efectivos para el alivio del dolor crónico.

Más allá de las dolencias músculo-esqueléticas, muchos fisioterapeutas se especializan en tratamientos alternativos como la quiropráctica o la osteopatía que terminan resultando mucho mejor que los analgésicos convencionales a largo plazo.

4.   Cannabis de regulación medicinal

Pese a lo controvertido que puede llegar a ser el cannabis, es imposible negar su utilidad como herramienta para el tratamiento del dolor.

El cannabis de regulación legal medicinal puede resultar un gran aliado para el tratamiento paliativo de índole oncológico o crónico degenerativo, resultando ser incluso menos peligroso que algunos fármacos convencionales.

Además de las conocidas variedades lúdicas, como la potente Gorilla Glue con un porcentaje de THC del 24%, existen muchas otras con alto contenido en CBD, con un gran efecto sedante que reduce el dolor y el estrés tras su uso, y que mejoran la calidad de vida de los pacientes a los que la medicina tradicional no ha sabido darles una solución válida a largo plazo.

5.   Psicoterapia

Una vía de tratamiento poco reconocida, pero efectiva en casos puntuales es la psicoterapia.

Si bien es cierto que las manifestaciones físicas como dolor crónico raras veces tienen su origen en la psique, el rol del profesional es otro.

Los psicoterapeutas pueden ayudar a las personas que viven con dolor a procesar su condición, con técnicas que además son buenas para reducir el estrés (un intensificador del dolor).

El dolor crónico tiene consecuencias emocionales devastadoras y muchos pacientes que fallan en su tratamiento se rinden, incluso antes de comenzar.

Quienes asisten a tratamientos psicoterapéuticos han expresado tener mayor control de sus dolencias y una calidad de vida mucho mayor.

6.   Regulación nutricional profunda

La regulación nutricional profunda es una técnica básica para el tratamiento del dolor sin fármacos.

Cosiste, básicamente, en crear controles dietéticos estrictos con ayuda de un profesional e incluir alimentos con propiedades antiinflamatorias o analgésicas comprobadas como: jengibre, uvas, manzanas, piña, cúrcuma, brócoli y más.

Recordando siempre que porque sea natural no necesariamente es inofensivo así que, de incluir algún elemento fijo en la dieta, hacerlo con prudencia y de la mano de buena asesoría profesional.

Calificación: 0/5 (0 votos)