Unos científicos desvelan el misterio de por qué envejecemos

Los gusanos son la clave para entender el misterio de por qué los humanos envejecemos.

Los gusanos nos pueden parecer asquerosos e insignificantes, sin embargo, algunas especies son geniales para obtener seda, y también representan una rica fuente de proteínas que puede salvarte de la inanición si te pierdes en la selva.

Los científicos del Instituto de Biología Molecular de Mainz, en Alemania, descubrieron que estos animalillos pueden ser la respuesta a los tratamientos farmacológicos para detener el Alzheimer, el mal de Parkinson y otras enfermedades neurodegenerativas que aparecen en la vejez. Antes de que le envíes un WhatsApp a tu abuela recomendándole que incluya gusanos en el desayuno para que se le quiten los achaques, tenemos que decirte que la cuestión no es tan sencilla.

¿Por qué envejecemos?

En las pruebas de laboratorio se determinó que los genes que intervienen en una etapa crucial de la renovación de las células (conocida como autofagia) son determinantes para que los gusanos viejos parezcan jóvenes y sanos, aunque, a la larga, terminan acelerando el proceso de envejecer.

Al impedir el proceso de autofagia, los científicos consiguieron que los gusanos más viejos mejoraran asombrosamente. Además de estar más saludables, tenían mayor movilidad. Esto contradice las leyes biológicas y apoya teorías como la pleiotropía antagónica, de la cual no se tenía pruebas hasta ahora.

Según el doctor Jonathan Byrne, coautor de este estudio alemán, los genes de pleiotropía antagónica no habían sido detectados antes porque resultaba difícil hacer experimentos de este tipo en animales ancianos. “Fuimos los primeros en averiguar cómo hacer esto”, señaló Byrne.

Rejuvenecer 25 años

Examinando con lupa el 0,05% del genoma de los gusanos, el equipo halló 30 genes implicados directamente en el envejecimiento. Al seguir profundizando, lograron seguir el rastro hasta el tejido neuronal. Al desactivar estos genes, la vida de los gusanos adultos se prolongó un 50%.

Para Thomas Wilhelm, otro de los coautores, es como si una persona de 50 años tomara una pastilla que la hiciera estar y sentirse como de 25 años. El problema que enfrentan ahora es averiguar cómo preparar este fármaco. Mientras hallan esta respuesta, tendremos que conformarnos con la cirugía plástica.

Felipe Alarcón Méndez
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