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El síndrome de Estocolmo, personas que aman a su secuestrador

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Muchos han visto el clásico film Átame de Almodóvar, en el que un secuestrador amarra a su víctima antes de salir de casa a fin de evitar que escape.

En algún momento de la trama, la muchacha acaba enamorándose de su captor.

El fenómeno es muy curioso pero ocurre con más frecuencia de lo que se cree y, aunque no llegue al extremo del amor romántico, suele registrarse una identificación entre rehén y secuestrador que se ha dado en llamar Síndrome de Estocolmo.

El nombre se obtuvo tras un secuestro colectivo ocurrido el 23 de agosto de 1973 en esa ciudad, cuando un ex-presidiario tomó como rehén a cuatro personas en una agencia bancaria durante seis días.

Aunque al final la policía controló la situación, durante el juicio ninguno de los secuestrados testificó contra su captor y luego manifestaron estar más asustados de la policía que de él. Cuando éste salió de la cárcel, 10 años después, tenía miles de admiradores.

La desaparición de Patricia

Un caso muy sonado fue el de Patricia Hearst, nieta de William Randolph Hearst, quien fue secuestrada en 1974 por el Ejército Simbiótico de Liberación – SLA, organización radical de izquierda surgida en California, que exigió un rescate.

La familia pagó 6 millones de dólares, pero Patricia no fue devuelta nunca. Pasados dos meses se tuvo noticia de ella cuando apareció en un asalto del SLA a un banco, colaborando con ellos, fusil en mano. Patricia Hearst se había unido al SLA y había adoptado el nombre de Tania en honor a la famosa guerrillera suramericana.

¿Por qué se produce el Síndrome de Estocolmo?

De acuerdo con los estudios sobre el tema, en estos casos se pueden dar 2 situaciones diferentes: o bien el secuestrador tiene una capacidad de elocuencia tremenda y logra convencer al rehén de que actúa impelido por una necesidad mayor o por un acto de justicia; o el grado de dominio sobre el rehén es tan grande y los métodos tan duros, que éste comienza a percibir al agresor como un salvador, como la única vía posible para salir de tan desesperada situación.

El Síndrome de Estocolmo se suele desarrollar en personas que han sido abusadas de manera brutal y consecutiva. Son típicos los casos que se presentan entre miembros de sectas religiosas, prisioneros de guerra, niños abusados psicológicamente y víctimas de incesto.

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, Redacción. (2019, 23 marzo). El síndrome de Estocolmo, personas que aman a su secuestrador. Flipa.NET https://www.flipa.net/el-sindrome-de-estocolmo-gente-que-ama-a-su-secuestrador/

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